Deporte del motor

Ferrari admite un «desequilibrio» en Le Mans desde la Jornada de Test

Ferrari, triple defensora del título en Le Mans, nunca pareció en disposición de defender sus colores en 2026. La culpa, según la Scuderia, de una parrilla «desequilibrada» desde la Jornada de Test, una crítica sutil al sistema de Balance de Performance (BoP) que rige la categoría reina. El mejor de los tres 499P terminó quinto, lejos de las expectativas.

El deporte del motor es un mundo de cifras, cronos y, a veces, frustraciones. En las 24 Horas de Le Mans 2026, Ferrari descubrió esta última faceta, incluso como constructor con éxitos recientes. El 499P, vencedor en años anteriores, nunca encontró su ritmo, terminando a más de dos minutos del Toyota ganador. Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi, al volante del número 51, vieron sus esperanzas desvanecerse rápidamente.

Un diagnóstico amargo desde la Jornada de Test

Mauro Barbieri, responsable de diseño en Ferrari, no se anda con rodeos. Para él, el veredicto estaba dictado mucho antes de la salida: la parrilla estaba «desequilibrada». Una forma educada de señalar un Balance de Performance (BoP) que, según la Scuderia, no le favorecía. El reglamento es estricto: prohibido comentar públicamente la BoP, cuyos parámetros son ahora confidenciales. Pero los subentendidos de Barbieri son claros. «Ya era evidente desde la Jornada de Test, o incluso antes, que la parrilla estaba desequilibrada y que no estábamos entre los coches más rápidos», confiesa. A pesar de todos los esfuerzos, los ajustes de configuración y las estrategias audaces, la brecha con los líderes siguió siendo demasiado grande.

El Ferrari 499P número 51, a pesar de una carrera sin incidentes mayores salvo un drive-through, nunca pudo meterse en la lucha por la victoria.

Estrategias múltiples, rendimiento limitado

Durante la carrera, Ferrari lo intentó todo. Dobles, triples relevos, ataques a fondo, variaciones de neumáticos y configuraciones… La Scuderia exploró todas las vías para compensar un déficit considerado demasiado importante. «Los pilotos también atacaron extremadamente fuerte durante 24 horas, asumiendo grandes riesgos», subraya Barbieri. Faltaba rendimiento puro, obligando a los pilotos a una gestión milimétrica y a tomar riesgos calculados para mantenerse en contacto. El veredicto es inapelable: a pesar de una ejecución perfecta de su carrera, la quinta plaza del mejor Ferrari solo refleja su potencial limitado ese fin de semana.

¿Dónde reside el problema para la Scuderia?

Con tres coches inscritos, el objetivo era claro: luchar por la victoria. Pero los problemas técnicos lastraron rápidamente las esperanzas. El Ferrari número 50 vio sus opciones esfumarse por un problema con el extintor, mientras que el número 83 de AF Corse, partido desde la clasificación, nunca pudo remontar significativamente. Faltaba rendimiento puro, especialmente en las curvas lentas, a pesar de un buen comportamiento en recta. «Perdíamos tiempo principalmente en las curvas lentas, eso es todo», admite Barbieri. La ventaja en recta esperada para los adelantamientos no era suficiente para compensar esta falta de agilidad.

A pesar de los esfuerzos, el Ferrari «amarillo» nunca pudo defender su título como se esperaba.

Un diagnóstico de «cuarta o quinta fuerza»

Interrogado sobre la jerarquía, Barbieri sitúa a Ferrari en el «mismo grupo que Alpine», es decir, una «cuarta o quinta fuerza» de la parrilla. Las últimas seis horas de carrera confirmaron este análisis, con un ritmo similar al del Alpine número 35. Los coches que terminaron por delante poseían una ventaja insuficiente para ser alcanzados. La estrategia de ‘undercut’, tan eficaz en Toyota, no era viable para Ferrari, al no poder explotar plenamente el aire libre. La succión se convertía entonces en la única opción para intentar reducir la brecha, una estrategia que no dio sus frutos frente a competidores más rápidos.

Las lecciones de esta edición

  • Rendimiento puro: La principal lección es la falta de rendimiento puro del Ferrari 499P en las condiciones de Le Mans 2026, especialmente en las curvas lentas.
  • BoP cuestionada: Ferrari señala un desequilibrio en la parrilla, una crítica implícita al Balance de Performance.
  • Estrategia limitada: La incapacidad para explotar plenamente el aire libre limitó las opciones estratégicas, como el ‘undercut’.
  • Fiabilidad: Problemas técnicos también lastraron a algunos Ferrari, apartándolos prematuramente de la lucha.
  • Posicionamiento: La Scuderia se considera ahora una «cuarta o quinta fuerza» de la parrilla Hypercar.
  • Lecciones para el futuro: A pesar de la decepción, Ferrari deberá analizar en profundidad las causas de este bajo rendimiento para volver más fuerte.