Alfa Romeo se desmarca del futuro 100% eléctrico para la próxima Giulia y el Stelvio. La marca italiana prepara ahora una gama de motores más amplia, con opciones que irán del híbrido al eléctrico de batería.

El cambio responde a una realidad sencilla: no todos los mercados avanzan al mismo ritmo. Para Alfa Romeo, ya no manda tanto un calendario teórico como encajar la próxima generación de sus modelos clave en lo que realmente compran los clientes.
Una estrategia más flexible para lo que viene
En declaraciones a Autocar, el consejero delegado de Alfa Romeo, Santo Ficili, dejó clara la postura de la marca. La compañía no quiere encerrar a Giulia y Stelvio en un único camino y ofrecerá distintos tipos de propulsión, con versiones BEV, ICE y PHEV.

En la práctica, más que un volantazo dramático, es un ajuste pragmático. Alfa Romeo sigue queriendo electrificar su gama, pero ahora deja claro que la transición no será igual en todas las regiones. En una marca premium que vive del tacto de conducción y del carácter, eso no es un matiz menor.
STLA Large le da margen de maniobra a Alfa Romeo
La próxima Giulia y el Stelvio se apoyarán en la plataforma STLA Large. Aunque esta arquitectura nació pensando en vehículos eléctricos, también está preparada para acoger otras mecánicas, incluidos híbridos y enchufables. Esa flexibilidad es la que permite ahora a Alfa Romeo mantener abiertas varias puertas.
La contrapartida es el tiempo. El programa ha necesitado una nueva ingeniería, y eso ha retrasado los coches respecto al calendario original. En el mercado premium, los retrasos nunca ayudan, más aún cuando rivales como el BMW Serie 3, Mercedes-Benz Clase C, BMW X3 y Mercedes-Benz GLC ya están bien asentados.
Giulia y Stelvio crecerán en tamaño
Los dos nuevos modelos también se esperan más grandes que antes. Eso puede reforzar su presencia en carretera y afinar un poco más su posicionamiento frente a sus competidores alemanes. La Giulia ha jugado siempre en la liga de las berlinas ejecutivas, mientras que el Stelvio se ha medido con los SUV premium de corte generalista.
El tamaño trae sus propios compromisos. Más empaque puede traducirse en más presencia y una sensación más sólida, pero Alfa Romeo tendrá que conservar la dirección precisa, el equilibrio del chasis y esa agilidad que siempre ha sido parte de su atractivo. Ahí estará la verdadera dificultad.
Mecánicas más variadas bajo el capó
Según la información disponible por ahora, las versiones de acceso montarán motores de cuatro cilindros turbo con apoyo microhíbrido. Los híbridos enchufables podrían combinar un motor 1.6 con un motor eléctrico situado en el eje trasero, siguiendo esquemas ya contemplados para los modelos sobre STLA.
Eso deja clara la hoja de ruta de Alfa Romeo. No abandona la combustión del todo; la envuelve en electrificación. Para el comprador, eso debería traducirse en más opciones. Para la marca, es una forma de seguir siendo relevante en mercados donde el eléctrico gana terreno, sin cerrar la puerta a quienes todavía no quieren dar el salto completo.
Las Quadrifoglio siguen en el plan
Los aficionados a las versiones deportivas pueden respirar, al menos de momento. Las Quadrifoglio no desaparecen en nombre de la eficiencia. Se espera que también reciban soluciones electrificadas y enchufables, con la prestación muy presente en el planteamiento.
Las cifras que han aparecido hasta ahora apuntan a más de 670 ch, o alrededor de 493 kW. Incluso se ha hablado de variantes que rozarían los 1.000 ch, aunque eso sigue sin confirmarse. Por ahora, lo sensato es tomar esas referencias con cautela. Lo importante es que Alfa Romeo quiere mantener un auténtico modelo tope de gama, incluso cuando la electrificación amenaza con suavizar el carácter de algunos coches.
Qué significa esto para el futuro de Alfa Romeo
Giulia y Stelvio se perfilan, por tanto, como dos modelos mucho menos cerrados que antes. Alfa Romeo parece preparar una gama más amplia y adaptable, menos dependiente de un único escenario eléctrico puro. Es una forma de ganar tiempo sin dar la espalda a la transición.
- Alfa Romeo ha descartado convertir Giulia y Stelvio en eléctricos puros de forma inmediata.
- Las próximas generaciones incluirán híbridos, híbridos enchufables y versiones totalmente eléctricas.
- STLA Large hace posible esa flexibilidad, pero ha retrasado el proyecto.
- Se espera que los coches crezcan, lo que puede afinar su posicionamiento frente a los rivales premium alemanes.
- Las versiones Quadrifoglio siguen en el plan, con un fuerte enfoque en la prestación.
- La llegada prevista se sitúa en torno a 2027, para el año modelo 2028.
En conjunto, el nuevo planteamiento de Alfa Romeo tiene lógica. Le da más margen para responder a mercados distintos, mantiene vivos sus modelos más reconocibles durante más tiempo y evita apostar todo a una sola tendencia de propulsión. Quien busque una transición más medida lo verá con buenos ojos; quien esperara un paso limpio y exclusivamente eléctrico, no tanto. En cualquier caso, la próxima Giulia y el Stelvio serán más versátiles que antes, y eso ya es una noticia relevante.

