Deporte del motor

MotoGP en Miami: la seguridad, el principal escollo para Dorna

La llegada del MotoGP a suelo estadounidense es una prioridad para Liberty Media, nuevo propietario del campeonato. Si bien la idea de una carrera en Miami cobra fuerza, los responsables del MotoGP recuerdan que la seguridad de los pilotos sigue siendo innegociable, una exigencia que podría frenar las ambiciones urbanas.

Miami, una obviedad para Liberty Media

Desde su adquisición del MotoGP hace casi un año, Liberty Media ha mostrado claramente su voluntad de aumentar la popularidad de la disciplina, especialmente en el mercado estadounidense. Estados Unidos, que llegó a acoger hasta tres Grandes Premios en 2013, solo cuenta con uno actualmente en Austin. La idea de multiplicar los eventos en suelo estadounidense parece, por tanto, lógica. En este sentido, el circuito de Miami, que recientemente hizo su entrada en la Fórmula 1, ha sido citado como un destino «lógico» por Derek Chang, director general de Liberty Media. La sinergia entre ambos campeonatos, ahora bajo el mismo paraguas, refuerza esta perspectiva.

MotoGP en Miami: la seguridad, el principal escollo para Dorna

El circuito de Miami, anfitrión de la F1 desde 2022, ¿podría acoger el MotoGP?

Un mercado estadounidense en plena expansión

Carlos Ezpeleta, director deportivo del MotoGP, confirmó el marcado interés por el mercado estadounidense durante su visita a Le Mans. Si bien Miami figura en las conversaciones, matiza las expectativas: «Creo que Derek dijo que sería un paso lógico considerar Miami», declaró a una selección de medios franceses. «Desde que se anunció el acuerdo con Liberty Media, todo el mundo probablemente piensa que lo estamos considerando. Miami está entre nuestras conversaciones». Sin embargo, subraya que el objetivo inmediato es consolidar la presencia actual, especialmente en Austin: «Sentimos que este evento tiene un gran potencial. Obviamente, estamos estudiando nuevas opciones, pero no es un tema inmediato». La prioridad sigue siendo, por tanto, capitalizar el éxito del Gran Premio de Texas antes de considerar nuevos destinos.

La seguridad, línea roja infranqueable

La idea de un Gran Premio en Miami, sin embargo, plantea una cuestión crucial: la seguridad. Los circuitos urbanos, a menudo caracterizados por muros muy cercanos a la pista, presentan desafíos considerables para las motocicletas, cuyas trayectorias son menos predecibles que las de los monoplazas de F1. El MotoGP se prepara para instalarse en Adelaida en 2027, en un trazado urbano que requerirá adaptaciones significativas para garantizar la seguridad de los pilotos. Es precisamente en este punto donde Carlos Ezpeleta se muestra inflexible: «Lo que está claro para nosotros es que nunca habrá un compromiso en materia de seguridad. La FIM ha hecho grandes progresos en la seguridad de los circuitos en las últimas décadas y solo habrá progresos». Esta firme posición deja poco margen a la improvisación e impone estándares elevados para cualquier nueva pista.

Las lecciones de Adelaida y los límites de los circuitos urbanos

El ejemplo de Adelaida es instructivo. La ciudad australiana, que acogió la F1 en los años 80, se prepara para recibir el MotoGP en 2027, pero con modificaciones sustanciales del circuito para cumplir con los requisitos de seguridad de las dos ruedas. Carlos Ezpeleta precisa: «La solución para Adelaida es muy específica porque hay espacio alrededor del parque, una voluntad por su parte de tener un circuito increíble en la ciudad». Esta configuración particular ilustra la dificultad de implantar carreras de motos en trazados urbanos clásicos. A diferencia de la Fórmula 1, que ha multiplicado los circuitos urbanos en los últimos años (Jeddah, Miami, Las Vegas), el MotoGP adopta un enfoque más cauto. «No prevemos que la mitad del calendario de MotoGP vaya a circuitos urbanos a corto plazo, o incluso nunca, porque es una solución muy específica para una ciudad», concluye Ezpeleta. Si bien el entusiasmo por nuevos destinos es palpable, la seguridad de los pilotos sigue siendo la palabra clave, una restricción que podría redefinir los contornos de un futuro calendario.

  • Prioridad a la seguridad: La FIM y Dorna no aceptarán ningún compromiso en la protección de los pilotos, ni siquiera para circuitos atractivos como Miami.
  • Adaptaciones necesarias: La experiencia de Adelaida demuestra que los circuitos urbanos existentes deberán someterse a importantes modificaciones para acoger el MotoGP.
  • Mercado estadounidense objetivo: El objetivo de Liberty Media es desarrollar la presencia del MotoGP en Estados Unidos, con Austin como punto de anclaje actual.
  • Estrategia prudente: El MotoGP no contempla seguir a la F1 en una multiplicación de carreras en circuitos urbanos, priorizando la seguridad y la viabilidad.
  • Sin urgencia para Miami: Aunque se discute, una carrera en Miami no es una prioridad inmediata, primando la consolidación del mercado estadounidense.

[du projet à Adélaïde]