Munich e Islandia, dos mundos aparte, pero unidos por el deseo de aventura. Si eres un apasionado de la naturaleza, Islandia es el terreno de juego ideal. ¿Y qué mejor manera de explorar sus paisajes deslumbrantes que con el Mini Countryman SE ALL4? Entre géiseres, volcanes y glaciares, este road trip promete ser tan emocionante como una carrera de karts en un túnel de lava.
Un SUV listo para la aventura
El Mini Countryman SE ALL4 no es solo un SUV de aspecto atractivo; es un verdadero guerrero del asfalto y de los caminos destrozados. Fuera de las carreteras asfaltadas de Reikiavik, la mayoría de las rutas están apenas señalizadas, y la famosa Ring Road no será tu único aliado. Con sus robustos neumáticos todoterreno, su maletero con una rueda de repuesto y equipamientos como placas de arena, una pala y un gato, esta bestia está lista para conquistar las cascadas y géiseres que salpican la isla. Imagínalo como un bulldozer disfrazado de caballero: elegante, pero con un carácter bien definido.
Con una autonomía eléctrica de hasta 432 km según el ciclo WLTP, el Countryman no solo te impulsa por las carreteras de Alemania, sino que también te acompaña en los desafíos islandeses. La electricidad tiene su palabra: gracias a su capacidad de carga máxima de 130 kW, una pausa de menos de 30 minutos es suficiente para prepararte para la próxima etapa. Mientras disfrutas de un café, se recarga como un velocista antes de la gran salida.
Una travesía movida hacia la tierra de los volcanes
La travesía en ferry desde Hirtshals, Dinamarca, hasta Seydisfjördur en Islandia no es para almas sensibles. Con olas que alcanzan más de ocho metros y una tormenta que haría sonrojar al propio Poseidón, se puede decir que el viaje comienza con fuerza. A la llegada, los paisajes son aún más impresionantes de lo esperado, aunque la ligera nevada y las temperaturas heladas no son realmente acogedoras. ¡Pero no te desanimes! Después de tomar la carretera hacia el interior, las vistas de las formaciones rocosas de lava son impresionantes. Es como si la naturaleza hubiera decidido organizar un espectáculo al aire libre donde el Mini Countryman desempeña el papel principal.
Y con el sol de medianoche iluminando el paisaje casi a cualquier hora, te encontrarás llegando a tu hotel después de un primer día agotador, pero con una sonrisa en el rostro. ¿Quién necesita dormir cuando se pueden contemplar estas maravillas?

La magia del Countryman frente a la naturaleza salvaje
Desde el amanecer siguiente, mientras la mayoría aún duerme, el Mini Countryman SE ALL4 ya está enfrentando uno de los recorridos más difíciles de los Westfjords: la Ruta 622. Esta pista no es solo un paseo; exige precisión y valentía. Con su pintura ‘Blazing Blue’ que atrae todas las miradas, recorre estos caminos caóticos con confianza. Incluso cubierto de barro y polvo, su encanto opera sin esfuerzo. De hecho, es tan seductor que podría convencer a un rockero de cuero de intercambiar su moto por él.
Las prestaciones son impresionantes. Impulsado por dos motores eléctricos que desarrollan un total de 230 kW (313 hp) y un par de 494 Nm, se lanza por las carreteras sinuosas como un águila real sobre los fiordos. Aquí no hay lugar para la comodidad suave: son las sensaciones puras las que dominan. Te encuentras pegado al asiento mientras asciende por superficies rocosas, descendiendo pendientes empinadas como un esquiador de descenso sobre una nieve fresca.

Eléctrico y audaz en la costa rugosa
En esta costa accidentada, cada curva revela paisajes de gran belleza: praderas verdes, acantilados vertiginosos y cascadas brillantes que parecen brotar de la nada. El Mini Countryman SE ALL4 se desliza con facilidad, como un gato ágil sobre un borde estrecho. Su apariencia delicada contrasta con la fuerza bruta de los elementos que lo rodean. Podrías casi imaginarlo riendo a carcajadas ante los desafíos que le impone la naturaleza: un verdadero pequeño héroe eléctrico.
Aunque la carretera se ha vuelto resbaladiza debido a las recientes lluvias, eso no frena su determinación. Cada obstáculo se convierte en una nueva oportunidad para demostrar su valía. Navega a través de los pasajes estrechos y cruza ríos con la gracia de un ballet acuático. No es solo un viaje; es una odisea moderna donde cada giro es una promesa de asombro.

El espíritu aventurero encarnado
Con el Countryman SE ALL4, cada momento en la carretera se convierte en una leyenda. ¡Pero cuidado! No se trata de tener una actitud temeraria al borde de la playa: donde el océano ya ha engullido tramos enteros de carretera, hay que dar la vuelta. Las condiciones pueden volverse hostiles y, a veces, incluso las mejores herramientas —pala y placas de arena— no son suficientes para garantizar el paso. Sin embargo, entre Múnich e Islandia, este coche demuestra que tiene carácter. Encarna el espíritu de aventura que reside en cada uno de nosotros.
Al final, este viaje no fue solo una prueba para el Mini Countryman SE ALL4, sino también para todos nosotros: nos recuerda que cada ruta tomada es una historia que contar. ¿Y qué historia! Un road trip eléctrico en el corazón de las maravillas de Islandia donde cada giro reserva su dosis de sorpresas, donde la experiencia se vuelve tan importante como el destino.


