Deporte del motor

DS Penske salva Berlín con un punto y una estrategia limpia

En Berlín, DS Penske firmó una jornada sólida sin hacer ruido innecesario, pero con un resultado concreto: un punto gracias a la octava plaza de Taylor Barnard. En un circuito que castiga los neumáticos y premia las estrategias limpias, la escudería franco-estadounidense demostró sobre todo que aún sabe leer una carrera de Fórmula E mejor que muchos.

Para seguir el fin de semana en contexto, también puedes echar un vistazo a nuestros artículos de Fórmula E. El escenario cuenta aquí más que en ningún otro sitio: Berlín es una de las citas más exigentes del calendario, y no solo porque regrese cada temporada desde los inicios del campeonato.

Berlín, la cita donde la Fórmula E no perdona

Tras seis semanas de pausa, el campeonato del mundo de Fórmula E ha regresado a una pista que todo el paddock conoce de memoria. Berlín es la única ciudad que ha acogido la disciplina desde la temporada 2014-2015, y eso lo cambia todo: las referencias son muchas, pero las sorpresas nunca faltan.

Esta vez, el sol acompañó la primera jornada, lo que no simplificó nada. El hormigón estriado del circuito es uno de los más duros para los neumáticos de la temporada, y los equipos pasaron los entrenamientos jugando con las presiones para encontrar el buen compromiso. En Fórmula E, este tipo de detalles a menudo acaban decidiendo un fin de semana entero.

Los entrenamientos confirmaron la buena base de DS Penske

Desde la primera sesión, los DS Penske mostraron un ritmo serio. Taylor Barnard marcó el mejor tiempo de la sesión, un crono que también corresponde al récord absoluto del circuito, mientras que Maximilian Günther se situaba justo detrás de los mejores, en cuarta posición. No hacía falta exagerar: el coche estaba en la ventana, y se notaba.

La segunda sesión confirmó esta impresión. Ambos monoplazas se colocaron en cuarta y quinta posición, señal de que el ritmo no era un destello aislado del viernes por la mañana. En un circuito tan exigente, mantener este nivel de rendimiento de forma repetida cuenta casi tanto como una vuelta perfecta.

La calificación recordó lo mucho que todo se decide por detalles

En la calificación, el panorama se estrechó un grado. En el grupo A, Taylor Barnard no logró pasar a cuartos de final por una centésima de segundo. Ese es el tipo de diferencia que resume la Fórmula E: un detalle minúsculo puede hacerte pasar de una buena salida a una parrilla ya complicada.

En el grupo B, Maximilian Günther terminó sexto de su manga, lo que le situó undécimo en la parrilla, justo por delante de Barnard. No es lo ideal, sobre todo sabiendo que en Berlín el tráfico y la gestión de la energía convierten rápidamente una sesión correcta en un quebradero de cabeza estratégico.

El Pitboost marcó la diferencia en una carrera de alto riesgo

La primera carrera del fin de semana constó de 39 vueltas, es decir, 92,58 km, con una restricción adicional relacionada con el doble evento. Los pilotos debían pasar por boxes para realizar un Pitboost, una recarga rápida que impone una parada de al menos 34 segundos. En la práctica, no es una parada de confort: es una pieza estratégica en sí misma.

A esto se sumaba un único modo Attack, utilizable durante seis minutos. Digamos que había que ser rápido, pero sobre todo muy limpio en la gestión de la energía. En este tipo de carrera, el menor error de sincronización puede hacer perder más tiempo que un adelantamiento fallido.

Una estrategia escalonada, luego un punto al final

Es precisamente en este tipo de ejercicio donde DS Penske suele saber mostrarse atenta. Tras una salida correcta, Maximilian Günther y Taylor Barnard se instalaron en el grupo de cabeza, entre la primera y la quinta posición, sin dejarse encerrar nunca en una posición pasiva. En Fórmula E, mantenerse visible ya supone una pequeña ventaja.

Las paradas de Pitboost se ejecutaron con precisión: Barnard se detuvo en la vuelta 19, y Günther una vuelta después. Este escalonamiento ofreció al equipo franco-estadounidense una paleta estratégica más amplia, con la posibilidad de reaccionar según el tráfico y las diferencias. En cuanto al método, fue limpio.

El resto confirmó el interés de este enfoque. Barnard activó su modo Attack en la vuelta 30, más tarde que la mayoría de sus rivales, lo que le permitió aprovechar un mejor momento y ganar dos posiciones respecto a su puesto de salida. Terminó octavo e inscribió un punto. Günther, por su parte, luchó hasta la última curva pero se quedó a unas pocas décimas de segundo de la décima plaza, terminando undécimo.

Lo que este sábado dice realmente de DS Penske en Berlín

El balance no es deslumbrante, pero está lejos de ser insignificante. En una pista que sanciona la menor aproximación, DS Penske mostró velocidad pura el viernes, y luego rigor en carrera el sábado. Suele ser esta mezcla la que permite sumar puntos cuando las condiciones se tensan.

El verdadero tema es la capacidad del equipo para convertir un buen ritmo en un resultado útil. Barnard abrió la puerta, Günther fue capaz de ir a por más, pero la jornada también recuerda la brutalidad del campeonato: una buena base no siempre es suficiente, sobre todo cuando la calificación ya te pone bajo presión.

Ahora queda por ver si esta dinámica puede prolongarse el domingo, con una configuración diferente: 37 vueltas, todavía sin Pitboost, pero dos modos Attack de cuatro minutos cada uno. En Fórmula E, el día siguiente rara vez se parece al anterior. Y en Berlín, más que en ningún otro sitio, esto suele acabar viéndose en la clasificación.

  • DS Penske confirmó un buen ritmo desde los entrenamientos libres en Berlín.
  • Taylor Barnard marcó el mejor tiempo de la primera sesión, con el récord absoluto del circuito incluido.
  • En carrera, la estrategia de Pitboost permitió a Barnard sumar un punto.
  • Maximilian Günther luchó durante mucho tiempo con el grupo de cabeza, sin poder convertir.
  • Berlín sigue siendo un circuito muy exigente para los neumáticos, la gestión de la energía y la sincronización de los ataques.
  • El resto del fin de semana se decidirá en un formato diferente, sin Pitboost pero con dos modos Attack.