En 2023, la Citroën C3 fue recibida con un cero en las pruebas de choque de Latin NCAP, un duro golpe para el fabricante francés. Mientras Stellantis trabaja en redevelopar este modelo para el mercado europeo, el misterio persiste: ¿dónde están entonces las evaluaciones Euro NCAP de la C3?
Un cero que interroga
La nueva Citroën C3, recién lanzada en el mercado sudamericano, no logró convencer en las pruebas de choque de Latin NCAP, recibiendo una puntuación catastrófica de cero sobre cinco. Este hecho podría considerarse una simple anomalía si no fuera por la triste realidad de un vehículo que, además de su pobreza en equipamientos de seguridad, presenta una estructura considerada frágil. De hecho, solo dos airbags equipan esta versión, dejando perplejos a los consumidores preocupados por su seguridad.

La prueba de choque de la Citroën Basalt en América del Sur © Latin NCAP
Críticas acerbas del presidente de Latin NCAP
Stephan Brodziak, el presidente de Latin NCAP, no se ha mordido la lengua al hablar de la situación de los modelos de la plataforma Smart Car, que incluye la Citroën C3 y su primo alemán, el Opel Frontera. Según él, Stellantis « compromete directamente la seguridad de los pasajeros » en esta región, destacando una política de evaluación muy por debajo de los estándares internacionales. Los brasileños han estado particularmente molestos por esta nota alarmante, y es difícil darles la razón.
En la actualidad, la Citroën C3 vendida en Brasil no brilla solo por su falta de equipamientos. De hecho, la estructura misma del vehículo ha suscitado serias preocupaciones, hasta el punto de que la versión C3 Aircross también obtuvo un cero en su paso por Latin NCAP. Más recientemente, la Citroën Basalt siguió el mismo camino al obtener una puntuación similar, a pesar de una mejora significativa en su protección para los niños, alcanzando el 58 %. A modo de comparación, la C3 Aircross y la C3 luchaban con puntuaciones del 11 % y 12 % respectivamente.
Las normas de seguridad en cuestión
Lo que llama la atención en estas evaluaciones es que organismos como Latin NCAP basan sus notas no solo en la estructura y los equipamientos de seguridad presentes en los vehículos, sino también en criterios a veces considerados secundarios. Sin embargo, en el caso de la C3 y otros modelos de la plataforma Smart Car, la protección de los conductores sigue siendo muy insuficiente, oscilando entre el 30 y el 35 % en promedio.
¿Dónde están las pruebas de choque de nuestra Citroën C3?
Surge entonces una pregunta: ¿qué pasa con las versiones europeas de estos modelos? Ha pasado más de un año desde que la Citroën C3 se comercializa en el viejo continente, pero no se ha reportado ninguna prueba de choque Euro NCAP. Ciertamente, no hay ninguna obligación para los fabricantes de presentar sus vehículos a las pruebas, pero la ausencia de evaluaciones oficiales plantea interrogantes legítimos.
El protocolo Euro NCAP estipula que cada miembro debe patrocinar la evaluación de al menos un modelo por año. Los fabricantes también pueden optar por patrocinar sus propios modelos. Sin embargo, la ausencia de los modelos basados en la plataforma Smart Car en estas pruebas sigue siendo preocupante. Hemos interpelado a Stellantis sobre este tema y estamos esperando una respuesta. Otras marcas también parecen estar desestimando estas pruebas, considerando que ya no representan un argumento de venta suficiente.
Stellantis frente a las críticas
Frente a estas acusaciones, Stellantis ha querido defenderse reafirmando su compromiso con la seguridad automotriz. El grupo asegura que todos sus modelos cumplen con las regulaciones nacionales e internacionales vigentes. Además, precisa que todos los vehículos vendidos en América del Sur están sujetos a protocolos de evaluación en un centro de seguridad reconocido.
No obstante, las críticas persisten. Si Stellantis quiere recuperar su imagen y ganar la confianza de los consumidores, debe ser transparente sobre sus prácticas y sus modelos. Los consumidores tienen derecho a saber si su seguridad es realmente tenida en cuenta en el diseño de su vehículo.
En conclusión, el recorrido caótico de la Citroën C3 en las pruebas de choque subraya la importancia crucial de la seguridad automotriz. Las marcas deben comprometerse a ofrecer vehículos que no solo seduzcan por su diseño, sino que también garanticen la protección de sus ocupantes.



