BSA Bantam 350: Un nombre legendario vuelve con aires renovados y un precio que enamora
Hay nombres que resuenan en la historia del motociclismo como ecos de gloria y aventura. BSA es uno de ellos. Ahora, la mítica marca británica, renacida bajo el paraguas del gigante indio Mahindra, lanza la Bantam 350, una moto que promete revivir esa esencia con tecnología moderna y un precio que la convierte en una tentación irresistible para el carné A2.
Olvídate de las motos complejas y prohibitivas. La BSA Bantam 350 se presenta como un soplo de aire fresco, una máquina sencilla pero con un encanto innegable, pensada para el día a día y para aquellos que buscan una primera moto fiable y con carácter, sin necesidad de hipotecar su futuro. ¿Estamos ante el nuevo ídolo de las masas moteras?
Un diseño que enamora, con guiños al pasado y guiños al futuro
Si algo caracteriza a la Bantam 350 es su estética. A primera vista, te transporta a la época dorada de las motos de calle, con un aire que recuerda a la icónica Bantam D1 de 1948. Pero no te dejes engañar por su aspecto retro; bajo esa fachada clásica late un corazón moderno.
La iluminación LED, tanto en el faro delantero como en el piloto trasero y la instrumentación, es un guiño a la tecnología actual. Las líneas son limpias, sin artificios innecesarios. Los fuelles que protegen la horquilla, los guardabarros recortados y ese escape con el silencioso orientado hacia arriba le confieren un carácter único, casi de pequeña ‘scrambler’ urbana. Es una moto que no grita, sino que susurra su elegancia.
Las llantas, de 18 pulgadas delante y 17 detrás, junto a una horquilla convencional y unos amortiguadores traseros ajustables en precarga, completan un conjunto que, aunque sencillo, destila armonía. BSA ofrece además un catálogo de accesorios que permite personalizarla a tu gusto, desde ropa a juego hasta prácticas alforjas para tus escapadas.
En cuanto a sus dimensiones, la Bantam 350 es una moto compacta y ágil. Con una distancia entre ejes de 1,44 metros y un peso de 185 kg, se siente manejable. El depósito de 13 litros promete una buena autonomía, y la altura del asiento de 80 cm la hace accesible para casi cualquier talla.
Ergonomía de moto grande, para pilotos de todos los tamaños
Subirse a la BSA Bantam 350 es como reencontrarse con un viejo amigo. La comodidad es la primera sensación que te invade. El asiento es generoso, los semimanillares están colocados a una altura ideal y las estriberas, ligeramente adelantadas, invitan a devorar kilómetros sin fatiga. Es una postura natural, erguida, que te permite dominar la moto y la carretera.
Esta ergonomía, combinada con un motor que empuja desde bajas revoluciones, hace que la Bantam 350 sea una compañera ideal para el día a día. Las primeras cuatro marchas son cortas, perfectas para moverte con soltura en ciudad, mientras que la quinta y la sexta alargan la relación para optimizar el consumo en carretera abierta. Es esa dualidad que tanto buscamos en una moto versátil.
Para los más conectados, cuenta con un puerto USB, perfecto para mantener tu móvil o GPS cargado durante tus trayectos. Si viajas acompañado, el pasajero disfrutará de un asiento amplio y reposapiés bien situados, aunque el derecho queda algo cerca del silencioso, un detalle menor en el conjunto.
Un corazón moderno para el carné A2
Bajo su estética clásica, la Bantam 350 esconde un motor monocilíndrico de 334 cm³, refrigerado por líquido, que cumple con la normativa Euro5+. Entrega 29 CV a 7.750 rpm y un par de 29,6 Nm a 6.000 vueltas. Potencia suficiente para mover sus 185 kg con alegría y cumplir las velocidades legales en autovía sin despeinarse.
Este propulsor es la clave de su accesibilidad para el carné A2, situándose justo en el límite permitido. No esperes prestaciones de moto deportiva, pero sí una respuesta lineal y predecible, ideal para aprender y disfrutar. Su consumo es otro de sus puntos fuertes: en conducción normal, ronda los 4 litros a los 100 km, lo que se traduce en una autonomía superior a los 300 km con el depósito lleno. ¡Adiós a la ansiedad por la autonomía!
En marcha: Diversión garantizada, sin artificios
La BSA Bantam 350 brilla especialmente en su hábitat natural: la ciudad. Su agilidad, ligereza y tamaño compacto la convierten en la reina del tráfico. El motor responde con viveza, y el tacto de las marchas es preciso. Te moverás entre coches como pez en el agua.
Al salir a carretera, su comportamiento sigue siendo noble. Las suspensiones, aunque sencillas, cumplen su función a la perfección, manteniendo la moto estable incluso en frenadas contundentes. Es cierto que la falta de regulación en la horquilla puede ser un hándicap si viajas habitualmente con pasajero o cargado, pero para un uso diario, es más que suficiente.
El equipo de frenos, con un disco delantero de 320 mm y otro trasero de 240 mm, ofrece una potencia de frenado correcta y una buena dosificación, apoyados por un ABS que interviene de forma discreta. No son frenos de competición, pero detienen la moto con solvencia y seguridad.
Eso sí, no esperes un arsenal de ayudas electrónicas. La Bantam 350 se centra en lo esencial: ABS. Ni control de tracción, ni modos de conducción. Y sinceramente, por su concepto y precio, no se echan en falta. Es una moto para sentir la carretera, para conectar con la máquina. BSA ha sabido priorizar lo importante.
Equipamiento y precio: La guinda de un pastel irresistible
Y llegamos al punto que puede hacer que muchos se enamoren perdidamente de la BSA Bantam 350: su precio. Con un coste de 3.592 euros, se posiciona como una de las opciones más asequibles y atractivas del mercado para el carné A2. Para ponerlo en perspectiva, una scooter de 125 cc puede costar más, ¡y con la mitad de potencia!
La personalización se limita a la elección entre cinco colores y la posibilidad de añadir accesorios del catálogo oficial. Pero seamos sinceros, con ese diseño y ese precio, ¿quién necesita más?
BSA Bantam 350: El veredicto
La BSA Bantam 350 no es una moto para batir récords de velocidad ni para conquistar puertos de montaña a tumba abierta. Es algo mucho más valioso: una moto honesta, fiable, con un diseño que enamora y un precio que la hace accesible para un público muy amplio.
- Para quién es: Jóvenes conductores del carné A2, motoristas que buscan una segunda moto urbana y fiable, o cualquiera que valore la sencillez y el estilo retro sin complicaciones.
- Lo mejor: Su precio rompedor, su diseño con encanto, su facilidad de uso y su fiabilidad mecánica.
- Lo peor: La falta de protecciones aerodinámicas y la ausencia de ayudas electrónicas más allá del ABS.
- ¿Qué esperar en el futuro?: BSA parece haber encontrado la fórmula para competir en el segmento de acceso. Veremos si esta Bantam 350 sienta las bases para una gama más amplia y ambiciosa.
Si buscas una moto que te permita disfrutar del placer de conducir sin gastar una fortuna, que te haga girar cabezas por su estilo y que sea una compañera fiel en tu día a día, la BSA Bantam 350 es, sin duda, una opción que debes considerar muy seriamente. El mito ha vuelto, y lo ha hecho para quedarse.












