Deporte del motor

MotoGP: Yamaha y Quartararo, un test en Barcelona sin avances claros

MotoGP: Yamaha y Quartararo, un test en Barcelona sin avances claros

El tradicional test post-Gran Premio de Cataluña no ha traído milagros para Yamaha. Fabio Quartararo, piloto oficial de la marca, ha confesado no haber descubierto nada revolucionario en su M1, confirmando una preocupante falta de progreso a las puertas de la temporada 2026.

El test de Barcelona, una oportunidad perdida para Yamaha

Las sesiones de pruebas posteriores a las carreras se han vuelto escasas y valiosas en el paddock de MotoGP. Para Yamaha, que se beneficia de las concesiones para desarrollar su moto, estos días representan una oportunidad crucial para acortar distancias. Sin embargo, el test de Barcelona, que reunió a los pilotos oficiales y sus máquinas de 2026, no ha supuesto un punto de inflexión para la firma de Iwata. Augusto Fernández, piloto de pruebas, confirma una tendencia: las novedades escasean y el momento actual se centra más en la confirmación de reglajes en una M1 que lucha por ser competitiva. Esta conclusión se aplica directamente a Fabio Quartararo.

Quartararo: «Nada realmente especial» que probar

A mitad de jornada, cuando la lluvia interrumpió la actividad, Fabio Quartararo hizo un balance agridulce de su día. En declaraciones a la prensa escrita, el campeón del mundo de 2021 afirmó que no tenía «nada realmente especial» que probar. Algunos ajustes electrónicos y reglajes familiares, ese fue el menú de su día. «Al final, probamos todo lo que teníamos que probar», explicó, precisando que completó unas treinta vueltas. «Siempre hay cosas que quieres probar, pero hoy volvimos a hacer pruebas que ya habíamos hecho en Jerez. Pero realmente no necesitábamos hacer una prueba, solo era para reconfirmar cosas. Lo hicimos.» Un discurso que deja entrever la escasez de novedades palpables.

Un motor «viejo» y una velocidad punta raquítica

A pesar de las concesiones otorgadas a Yamaha, el motor V4 utilizado por Quartararo este lunes no era una novedad. «Es un motor viejo. Tenía muchos kilómetros», confesó el piloto. Si bien una aspiración le permitió ganar algunos kilómetros de velocidad punta, el rendimiento general sigue siendo decepcionante: «en general, fue lento.» Esta conclusión sobre la potencia máxima es un freno importante en el MotoGP moderno, donde cada décima cuenta. La ausencia de una evolución significativa del motor en esta sesión de pruebas es una señal de alarma para el futuro.

MotoGP: Yamaha y Quartararo, un test en Barcelona sin avances claros

La M1 de Fabio Quartararo lucha por ocultar su edad y su falta de desarrollo.

Un alerón delantero, un retoque apenas perceptible

La única novedad visualmente identificable en la moto de Quartararo se refería a un alerón delantero ligeramente modificado. Desde el test de Jerez, el francés ha vuelto a una configuración triplano, recordando a la del año pasado, que le había devuelto la confianza en el tren delantero. Este lunes, una variación de este elemento estaba en el programa. «Está a medio camino, pero es un poco como el que tenía ayer», precisó Quartararo, minimizando el impacto: «Querían probar este, así que era realmente, realmente similar. Realmente nada especial.» La idea era confirmar las sensaciones, pero la aportación parece marginal.

Sensaciones mejoradas, pero sin progresos reales

El verdadero objetivo de esta jornada era trabajar en los reglajes, una tarea que Quartararo estima haber repetido muchas veces desde el Gran Premio de Francia. También lamenta que el rodaje post-carrera, en un circuito con mucha goma, no sea representativo de las condiciones habituales. Su segundo tiempo, detrás de Pedro Acosta, no debe, por tanto, ocultar la realidad: «No hablaría de grandes progresos, solo he mejorado mis sensaciones con la moto. Es lo que intentamos hacer, intentamos tener más consistencia porque el nivel de agarre de la pista era increíble hoy.»

MotoGP: Yamaha y Quartararo, un test en Barcelona sin avances claros image 2

Fabio Quartararo buscó recuperar la confianza en su Yamaha.

El francés también subrayó que su crono se había logrado sin forzar, simplemente para comparar los alerones. «Cuando la pista tiene buen agarre, está bien, pero la velocidad punta es mala. Así es como es.» Una frase que resume la delicada situación de Yamaha: capaz de aprovechar las buenas condiciones de la pista para mejorar las sensaciones, pero limitada por un déficit de potencia inaceptable.

Un test acortado por la lluvia, el ánimo intacto pero la urgencia palpable

Inicialmente previsto hasta las 18:00, el test se detuvo prematuramente por la lluvia. Quartararo pudo abandonar el circuito antes de tiempo, no sin humor: «¡Haré una sesión de deporte en casa a las 17:00 si todo va bien!» Si el ánimo del piloto se mantiene afilado, la urgencia para Yamaha de encontrar soluciones concretas es más actual que nunca. El tiempo apremia para invertir la tendencia y devolver a la marca su prestigio en MotoGP.

Lo que hay que retener del test de Yamaha en Barcelona:

  • Estancamiento técnico: Quartararo no probó ninguna novedad importante, lo que confirma una falta de desarrollo.
  • Motor obsoleto: El V4 utilizado era un bloque antiguo con un alto kilometraje, con problemas de velocidad punta.
  • Alerón marginal: Una ligera modificación del alerón delantero solo aportó una mejora mínima en las sensaciones.
  • Sensaciones mejoradas: Quartararo notó mayor consistencia y confianza, pero sin progresos significativos.
  • Contexto de test cuestionable: El rodaje post-carrera en un circuito con mucha goma no es ideal para evaluar novedades.
  • Urgencia para Yamaha: El retraso acumulado requiere soluciones rápidas para volver a ser competitivo.

[il y a trois semaines]

[entre deux versions]