Mohammed Ben Sulayem, actual presidente de la FIA, estaría buscando eliminar la limitación de mandatos presidenciales. Una propuesta que podría permitirle aspirar a un tercer o incluso cuarto mandato. Una maniobra que, de prosperar, podría cambiar radicalmente la cúpula de la Federación Internacional del Automóvil.
El automovilismo es, sin duda, un asunto de poder y longevidad. Según informaciones de la BBC, confirmadas por Motorsport.com, Mohammed Ben Sulayem, al frente de la FIA desde 2021, pretende modificar los estatutos de la federación para suprimir el límite de tres mandatos presidenciales. Una decisión que, si es aprobada por la Asamblea General el próximo mes, podría allanar el camino a una presidencia prolongada para el emiratí.
Un precedente fijado por Jean Todt
Actualmente, el artículo 20.10 de los estatutos de la FIA estipula claramente que un presidente no puede ejercer más de tres mandatos, consecutivos o no, lo que supone una duración máxima de 12 años. Esta norma, establecida bajo la presidencia de Jean Todt, fue respetada por el francés, quien cedió su puesto a finales de 2021 tras tres mandatos.
Antes que él, Max Mosley dirigió la FIA de 1993 a 2009. Su salida estuvo marcada por profundos desacuerdos con los equipos y un asunto personal que le impulsó a no aspirar a un quinto mandato. Por tanto, el límite actual es relativamente reciente y buscaba la renovación de los órganos directivos.
Una propuesta que genera interrogantes
El proyecto de Ben Sulayem deberá pasar por una modificación de los estatutos, que será sometida a votación en la Asamblea General de la FIA. Un portavoz de la FIA precisó que se trata de implementar «un enfoque coherente en materia de mandato dentro de todos los órganos de la FIA», comparable al de los Consejos Mundiales y el Senado, que no están sujetos a esta limitación. Se considera probable la aprobación de esta modificación.
Sin embargo, esta iniciativa plantea interrogantes. ¿Por qué no generalizar el límite a todos los puestos, en lugar de suprimirlo para la presidencia? La FIA pone como ejemplo la NFL y a Roger Goodell, comisionado desde 2006, quien ha sabido transformar el deporte estadounidense en una marca mundial. Un argumento que no convence necesariamente a todos los observadores, acostumbrados a una gobernanza más limitada en el tiempo en el automovilismo.
¿Hacia un endurecimiento de las condiciones de candidatura?

Más allá de la cuestión de los mandatos, la BBC informa que se están considerando otras medidas para endurecer las condiciones de acceso a la candidatura presidencial. Una de ellas consistiría en exigir a los candidatos que «justifiquen una experiencia suficiente dentro de un organismo miembro de la FIA o de un órgano de la FIA». Además, la fecha límite para la presentación de los vicepresidentes podría posponerse de 49 a 100 días antes de la elección.
Estos cambios, de ser validados, harían aún más complejo el surgimiento de candidatos competidores. Cabe recordar la elección del año pasado, donde la norma que obligaba a presentar una lista de vicepresidentes procedentes de los miembros del Consejo Mundial y de las seis regiones de la federación limitó, de facto, las opciones. La presencia de Fabiana Ecclestone, única candidata elegible para Sudamérica en el equipo de Ben Sulayem, imposibilitó la candidatura de otros aspirantes.
Una elección ya cuestionada
Laura Villars, candidata desafortunada a la elección presidencial, había impugnado la reelección de Mohammed Ben Sulayem ante los tribunales. Este nuevo intento de modificación de las reglas, antes incluso de que la justicia se pronuncie definitivamente, podría alimentar las tensiones dentro de la FIA. Queda por ver cómo reaccionarán las federaciones miembro a estas propuestas que buscan claramente consolidar el poder establecido.
Lo que hay que retener:
- La FIA podría pronto suprimir el límite de mandatos presidenciales.
- Mohammed Ben Sulayem podría así aspirar a un tercer mandato.
- También se contemplan medidas para endurecer las condiciones de candidatura.
- Estos cambios buscan reforzar la estabilidad, pero podrían limitar la democracia interna.
- Se cita el ejemplo de la NFL para justificar esta potencial evolución.




