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Hamilton deja el simulador y recupera sensaciones en Canadá

Lewis Hamilton ha tomado una decisión radical para el Gran Premio de Canadá: ha renunciado al simulador. Un enfoque que parece dar sus frutos, ya que el británico muestra una notable recuperación de forma al volante de su Ferrari, a pesar de un amargo final en la carrera sprint.

Hamilton recupera el placer de pilotar

A pesar de un frustrante final de carrera en el sprint, donde perdió dos posiciones en la última curva frente a Oscar Piastri y Charles Leclerc, Lewis Hamilton respira una nueva confianza en Montreal. El séptuple campeón del mundo parece reencontrar una valiosa conexión con su monoplaza, un sentimiento que se traduce en un rendimiento más sólido. En la clasificación, superó a su compañero de equipo en dos ocasiones, un signo de recuperación innegable. Aunque la Scuderia no está aún en la cima de la jerarquía, las sensaciones recuperadas son palpables para el británico.

“Ha sido genial”, confesó Hamilton el sábado por la noche. “Hemos hecho buenos cambios en la clasificación. Esperaba un mejor resultado, pero no logré mi última vuelta. El coche daba la impresión de que estábamos progresando. Sinceramente, si hubiera hecho esa última vuelta, creo que probablemente podría haber sido tercero”. Este renacer lo atribuye a ajustes específicos: “Son los frenos, la estabilidad a la entrada de las curvas, y con los reglajes hacia los que me he orientado, estoy mucho, mucho más satisfecho con mi capacidad para atacar las curvas”.

Hamilton deja el simulador y recupera sensaciones en Canadá

Lewis Hamilton disfruta de su fin de semana canadiense.

El simulador, una herramienta controvertida para Hamilton

Durante la rueda de prensa de la FIA, Lewis Hamilton había justificado extensamente su elección de abandonar el simulador, un hábito que recuerda sus años en Mercedes. Lejos de menospreciar la herramienta, reconoce su poder: “El simulador es increíble. Es un espacio de trabajo increíble. Es el mejor simulador que he visto nunca, y el mejor equipo de personas con las que he trabajado en este campo, un gran equipo con el que puedo colaborar. Así que un día en el simulador es realmente bastante increíble”.

Sin embargo, subraya la constante evolución de los reglajes virtuales, que a veces dificulta la transferencia a la pista. “Siento que las líneas se mueven constantemente”, explica. “Cuando haces tantas vueltas, llega un momento en que ya no aprendes realmente, al menos para mí personalmente”. Hamilton recuerda raras sincronizaciones perfectas, como en Singapur en 2012, pero admite que la mayoría de las veces, los reglajes del simulador no se corresponden perfectamente con la realidad de la pista.

Un desamor antiguo por la simulación

El piloto de Ferrari tiene una larga historia con los simuladores, que se remonta a sus inicios. “Empecé a usar un simulador en 1997, el primer simulador, diría yo, en McLaren. La cabina no se movía, pero teníamos retroalimentación de fuerza en el volante”. Relata haber utilizado la herramienta con más frecuencia en McLaren, luego menos en Mercedes, antes de volver a ella más regularmente en 2020-2021. Pero la experiencia del año pasado fue particularmente decepcionante: “La mayoría de las veces, sentía que hacía todo el trabajo en el simulador, encontraba reglajes con los que me sentía cómodo, y luego llegaba a la pista y descubría que todo era lo contrario”.

Esta disonancia entre lo virtual y lo real le impulsó a cambiar de enfoque. “Así que decidí esta vez no usarlo, y centrarme más en los datos. Ha habido mucho trabajo profundo sobre el equilibrio en curva, el equilibrio mecánico, los enfoques de curva, el equilibrio en el frenado, la optimización de los frenos, que es un tema problemático para mí desde hace tiempo. Esto ha permitido una muy buena integración con mis ingenieros”.

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Hamilton durante el sprint en Canadá.

Una estrategia que da frutos, pero no definitiva

Hamilton no cierra la puerta al simulador por completo. Sigue considerándolo una herramienta valiosa, especialmente para la gestión de la potencia. “No es una herramienta que… no digo que no la vaya a usar nunca más. Es algo que seguiremos utilizando, especialmente para la gestión de la potencia. Veremos cómo se desarrolla el fin de semana. Pero en China, por ejemplo, no hice el simulador, y fue mi mejor fin de semana”.

Esta decisión, aunque arriesgada en un deporte donde la tecnología reina, parece haberle permitido recuperar sensaciones y una confianza esenciales. Si bien el resultado final de su Gran Premio de Canadá aún está por confirmar, el camino emprendido por Lewis Hamilton, centrado en el tacto y la estrecha colaboración con sus ingenieros, podría marcar un punto de inflexión en su temporada. Lo importante es reencontrar el placer y el rendimiento, y por ahora, la experiencia parece darle la razón.

Lo que hay que retener del enfoque de Hamilton

  • Un regreso a los orígenes: Hamilton abandona el simulador para centrarse en el pilotaje puro y los reglajes físicos.
  • Confianza recuperada: Este enfoque parece haberle permitido reencontrar sensaciones y una mejor comprensión de su monoplaza.
  • Colaboración incrementada: Se pone énfasis en el trabajo con los ingenieros y el análisis de datos de pista.
  • No es una ruptura definitiva: El simulador sigue siendo una herramienta útil, especialmente para la gestión de la potencia, pero su uso es ahora más selectivo.
  • Confirmación esperada: El resto del fin de semana canadiense será decisivo para validar esta nueva estrategia.

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