Buenos Aires se prepara para reencontrarse con el MotoGP en 2027, y los primeros golpes de pala ya han resonado en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez. Los trabajos comienzan con la demolición del edificio de los pits, vestigio de una época en la que la ciudad aún albergaba Grandes Premios de Fórmula 1. Pero esto es solo el comienzo: ¡las ambiciones del circuito no se detienen aquí!
Trabajos que se anuncian titánicos
El Autódromo Oscar y Juan Gálvez, que se ha dormido en sus laureles desde el último Gran Premio de MotoGP en 1999, finalmente se despierta. La primera fase de los trabajos ha sido confiada a una empresa local, y se centra en la demolición de los antiguos pits, construidos para el Gran Premio de Fórmula 1 de 1995. El nuevo edificio promete estar a la altura de las expectativas, con 32 pits completamente nuevos de 7 metros de ancho, complementados con zonas técnicas bajo una torre de control. Paralelamente, también se está diseñando un nuevo paddock.
La superficie total cubierta alcanzará al menos 12 047 m², mientras que 6 214 m² permanecerán al aire libre. ¡Imagina un espacio donde los mecánicos pueden trabajar bajo el sol argentino, con los motores rugiendo de fondo!
Un circuito con dimensiones aumentadas
Los trabajos no se limitan a la infraestructura; también incluyen una reestructuración completa del circuito en sí. El ancho de la pista pasará de 9,5 metros a 12 metros a lo largo de toda su longitud, excepto en la recta principal que mantendrá sus 15 metros. Esto promete emocionantes maniobras de adelantamiento y carreras frenéticas, con rectas de 800 a 1000 metros propicias para superar los 300 km/h.
El pavimento de la pista estará compuesto por una mezcla de asfalto especialmente diseñada, flanqueada por 3 120 metros de pianos, cumpliendo con los estrictos requisitos de la FIM y de la FIA. ¡Una verdadera joya para los pilotos y los espectadores!
El MotoGP en 2027, ¿y luego la Fórmula 1?
Los trabajos deberían finalizar en el primer trimestre de 2027, con una capacidad de más de 150 000 espectadores gracias a nuevas gradas y un acceso público repensado. Pero, ¿por qué detenerse aquí? El jefe del gobierno de Buenos Aires, Jorge Macri, lo afirma: «Estamos modernizando el Autódromo no solo para albergar el MotoGP, sino también, en el futuro, la Fórmula 1». Una declaración que dice mucho sobre las ambiciones del circuito.
Cada evento internacional significa una inyección financiera para la ciudad, con más de 150 millones de dólares inyectados en la economía local, creando así empleos y dinamizando el sur de la ciudad. La perspectiva de albergar nuevamente la Fórmula 1 en lo que se considera la catedral de los deportes mecánicos en Argentina es irresistible.
Un emblema en plena transformación
Fabián Turnes, secretario de Deportes de Buenos Aires, subraya la importancia histórica del circuito: «El circuito Gálvez es un emblema de la ciudad. Nuestro objetivo es convertirlo en uno de los circuitos más modernos y completos, sin perder la esencia que lo convierte en un lugar mítico.» Es un desafío colosal que se perfila en el horizonte, pero los trabajos se llevarán a cabo en un año intenso, con un solo objetivo: estar listos para el MotoGP en 2027.
Mientras tanto, los apasionados de los deportes mecánicos pueden alegrarse: Buenos Aires se prepara para volver a ser una capital mundial del deporte. El corazón de los aficionados latirá nuevamente al ritmo de los motores rugientes, y quién sabe, tal vez los monoplazas de Fórmula 1 también pisen este suelo cargado de historia.
