Cuando el Alpine A526 hizo sus primeras vueltas en pista en Barcelona durante las pruebas privadas, un detalle atrajo inmediatamente la atención de los observadores: su alerón trasero. Una elección técnica audaz que podría poner a prueba los nervios del equipo de Enstone. Entre innovación y riesgo, este elemento podría convertirse en un punto de discusión central de la temporada.
Una historia de elecciones técnicas audaces
El equipo de Enstone, con una historia rica en altibajos, no es ajeno a las elecciones técnicas controvertidas. Desde sus años gloriosos bajo el nombre de Renault a mediados de los 2000, a menudo ha estado a la vanguardia de la innovación en Fórmula 1. Pionero de los pontones con fuerte corte «undercut», ahora omnipresentes, también ha introducido soluciones más excéntricas, algunas de las cuales han resultado fructíferas.
Con el A526, Alpine ha decidido ir aún más lejos. De hecho, el coche cuenta con una suspensión delantera de tirantes (pullrod), una configuración que varios otros equipos han abandonado esta temporada. Pero es sobre todo el alerón trasero el que intriga: su flap funciona en la dirección opuesta a la de otros monoplazas. Al activar la aerodinámica activa, el actuador empuja la parte trasera del flap hacia abajo, en lugar de levantar la parte delantera.

Franco Colapinto durante las pruebas de Baréin.
Una elección que suscita interrogantes
Esta elección atípica no cuenta con el consenso y plantea preguntas sobre su efectividad real. Aunque es poco probable que revolucione el rendimiento del coche, constituye un punto de diferencia que atrae la atención. De hecho, este tipo de innovación puede parecer superflua, pero podría tener implicaciones más profundas sobre la competitividad del A526.
Interrogado sobre este enfoque único y sobre el estrés que podría generar, el director general de Alpine, Steve Nielsen, no ocultó su preocupación. «Por supuesto que sí [estoy nervioso]. No sé si es la solución correcta, o probablemente será una pregunta a la que habrá que responder más adelante en la temporada.»
Nielsen también añadió: «Cuando has tenido un año como el nuestro la temporada pasada, encuentras consuelo en las elecciones compartidas por muchos… Cuando algo es inusual… No significa que sea un error, y lo hicimos por razones que nos son propias. Pero, evidentemente, uno se dice: ‘Wow, esto no es lo mismo’. Es una diferencia evidente. Pero, ¿es la dirección correcta o la incorrecta? ¿Quién sabe?»
Los desafíos de la aerodinámica activa
El accionamiento del alerón trasero, lejos de ser un simple detalle, se inscribe en un contexto más amplio de los desafíos relacionados con la aerodinámica activa. Muchos ingenieros de primer nivel han señalado que es particularmente difícil simular los efectos de esta tecnología sobre parámetros cruciales como la carga en los neumáticos y la altura de la carrocería en la parte trasera. Sin olvidar fenómenos complejos como la conexión del flujo de aire cuando los flaps se cierran.
Estos elementos influyen no solo en el equilibrio general del coche, sino también en la duración de los neumáticos. También pueden tener efectos secundarios sobre la estabilidad al pasar de un modo a otro de la aerodinámica activa. Por eso, gran parte de la rodadura durante las primeras pruebas se dedicó a medidas prácticas, utilizando técnicas como la pintura flow-viz y las rejillas de tubos de Pitot.

Pierre Gasly al volante del Alpine A526 en Baréin.
Observación y adaptación: una necesidad
En esta época de la temporada, los equipos comienzan a observar atentamente a sus competidores para identificar lo que podrían haber pasado por alto. Este proceso de observación paralela es crucial: les permite maximizar su comprensión del funcionamiento real de su coche mientras examinan las soluciones adoptadas por otros equipos.
Steve Nielsen confirma esta dinámica: «Estamos evaluando todo ahora, absolutamente todo, en paralelo a lo que vemos en otros coches. Vemos algo, lo modelamos, intentamos reproducirlo.»
Está claro que cada detalle cuenta, y en un deporte donde milésimas de segundo pueden marcar la diferencia, estos ajustes y adaptaciones son esenciales. El Alpine A526, con su controvertido alerón trasero, podría estar en el centro de una batalla estratégica a lo largo de la temporada.
Conclusión: una apuesta arriesgada pero necesaria
Al final, la elección de Alpine de adoptar un enfoque único con su alerón trasero podría parecer arriesgada, pero también refleja una voluntad de innovar. En un deporte donde el rendimiento es rey, a veces hay que salir de los caminos trillados para esperar destacar. La temporada promete ser rica en enseñanzas y giros, y será fascinante ver cómo esta audacia se traduce en la pista.


