Contexto y Orígenes

En el mundo de las preparaciones automovilísticas, hay nombres que resuenan como riffs de guitarra eléctrica. Ringbrothers es uno de esos nombres, un poco como el último álbum de tu banda de rock favorita: siempre inesperado, siempre impresionante. Con sede en Wisconsin, estos artesanos de la mecánica transforman clásicos en obras de arte sobre ruedas, y su última obra maestra, el Kingpin, un Mustang Mach 1 de 1969, es una verdadera declaración de intenciones. Imagina un muscle car que habría sido encargado por el mismo Gran Segador. Sí, es tan oscuro como eso.

Diseño y Chasis

El Kingpin no es simplemente un Mustang modificado, es una bestia de escenario. Con un ancho aumentado de 3,5 pulgadas (89 mm) en la parte trasera y 2 pulgadas (50 mm) en la parte delantera, este fastback parece haber tomado esteroides. La carrocería está cubierta de un negro profundo, llamado Bootleg Black por BASF, que parece absorber la luz como un agujero negro. Añade a esto un panel trasero de fibra de carbono y un difusor trasero que haría sonrojar a una Ferrari, y tienes un coche que no pasa desapercibido.

Jim Ring, co-propietario de Ringbrothers, declaró: «El Mustang Mach 1 siempre ha tenido un aspecto agresivo, y nuestro cliente quería absolutamente crear una estética siniestra.» En resumen, preguntaron: «¿Qué conduciría el jefe final de una película de John Wick?» La respuesta es el Kingpin.

Motor y Rendimiento

Pasemos a lo serio: bajo el capó, el Kingpin alberga un motor Coyote V8 de 5,0 litros, coronado por un supercargador Whipple. Esto nos da una potencia de 800 hp (810 PS) que parece casi ilegal. Para aquellos que aman los números, esto equivale a un empuje de 1,066 Nm de par, lo que es suficiente para hacer despegar un cohete. Este monstruo está asociado a una caja manual de seis velocidades de Bowler Transmissions, porque, seamos honestos, ¿quién quiere una transmisión automática cuando se puede tener el control total?

No es todo, el Kingpin también está equipado con un chasis en escalera de Roadster Shop, con una distancia entre ejes alargada de 1,5 pulgadas (38 mm). Esto transforma el viejo chasis en un verdadero bólido moderno, capaz de girar, frenar y dirigir como un coche de rendimiento de hoy. Los frenos Brembo y los neumáticos Michelin Pilot 4 S de 345 mm en la parte trasera están ahí para asegurarse de que toda esta potencia no se convierta en una simple nube de humo.

Al Volante y Sensaciones

Conducir el Kingpin es un poco como pilotar un caza, pero sin la necesidad de pasar por la escuela de vuelo. La dirección es precisa, y cada curva se toma con una facilidad desconcertante. Gracias a la suspensión independiente en la parte trasera y a los amortiguadores ajustables Fox, puedes sentir cada vibración de la carretera, pero de una manera que te hace sonreír en lugar de hacerte fruncir el ceño. Es un poco como si estuvieras en una montaña rusa, pero sin el vértigo.

¿Y el sonido? Oh, ¡el sonido! El rugido del V8 sobrealimentado es un verdadero concierto para tus oídos, una mezcla de rock’n’roll y rugido de león. Cada aceleración es una promesa de placer, y cada frenada es una invitación a empezar de nuevo. Si aún no has tenido la oportunidad de conducir un monstruo como este, prepárate para volverte adicto.

Vida a Bordo y Tecnologías

En el interior, el Kingpin mezcla lo vintage y lo moderno con una facilidad desconcertante. El volante de carbono «ENYO» es una joya de diseño, mientras que la palanca de cambios de aluminio mecanizado es una verdadera obra maestra. La tapicería, realizada por Upholstery Unlimited, es un deleite para los ojos, con materiales que respiran calidad.

Por supuesto, no hay gadgets modernos como pantallas táctiles gigantes o sistemas de navegación que te hablen como un GPS enojado. No, aquí se habla de pura mecánica, de sensaciones crudas. Es como si tuvieras un buen viejo vinilo en tu coche, en lugar de un streaming digital. Cada detalle ha sido pensado para recordar la edad de oro de los muscle cars, mientras se integra un toque de modernidad que marca la diferencia.

Rivales y Posicionamiento

En el mundo de las preparaciones automovilísticas, el Kingpin se enfrenta a rivales de elección. Ya sea un Dodge Charger modernizado o una Chevrolet Camaro, la competencia es dura. Pero pocas coches pueden presumir de tener tanto carácter y presencia en la carretera. El Kingpin es como un rockero en el escenario, mientras que sus rivales son coristas en el fondo.

  • Potencia: 800 hp (810 PS)
  • Par: 1,066 Nm
  • Ancho aumentado de 3,5 pulgadas (89 mm) en la parte trasera
  • Chasis en escalera de Roadster Shop
  • Frenos Brembo y neumáticos Michelin Pilot 4 S

Precio y Disponibilidad

Entonces, ¿cuánto cuesta una obra maestra como esta? Ringbrothers no divulga el precio exacto, pero se puede suponer razonablemente que la factura supera los 600,000 dólares. Sí, has leído bien. Es el precio a pagar por poseer una pieza de arte sobre ruedas que podría ser el último coche que compres. A ese precio, casi podrías comprar una pequeña casa, pero ¿quién necesita una casa cuando se puede tener un Kingpin?

Veredicto

El Kingpin es más que un simple coche, es una declaración. Una declaración de que la pasión, la artesanía y la potencia pueden combinarse para crear algo extraordinario. Así que, si estás dispuesto a desembolsar una pequeña fortuna por un pedazo de historia automovilística, el Kingpin es sin duda una elección acertada. Después de todo, ¿quién no querría conducir un Mustang que parece salido de una película de acción?

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