El control técnico de las dos ruedas ha tomado un giro decisivo en 2025, y los resultados son, cuando menos, sorprendentes. Con la introducción de las pruebas de ruido, las motos se encuentran en el punto de mira, y la tasa de rechazo se dispara. Entre regulación y realidad de las carreteras, ¿cómo se adaptan los motociclistas a este nuevo desafío?

Un balance revelador para las dos ruedas
La sociedad Dekra ha compartido recientemente su balance 2025 sobre el control técnico de vehículos de dos y tres ruedas, así como de coches sin licencia. Las cifras hablan por sí mismas: la tasa de rechazo de las motos ha aumentado considerablemente, consecuencia directa de la instauración de las pruebas sonoras en los centros de control. Estos dispositivos, ahora omnipresentes, han permitido poner de manifiesto las motos cuyo ruido del motor supera los límites permitidos, transformando así la escena vial francesa.

El control técnico de las motos 2025 es ahora conocido. © Dekra
Desde hace casi dos años, este control técnico se ha convertido en una realidad en Francia, un país que ha tardado mucho en armonizar esta exigencia con el resto de Europa. Aunque algunas voces se alzan contra esta nueva obligación, como la de la federación de motociclistas enojados, el boicot no ha tenido lugar. Los motociclistas, a menudo percibidos como más conscientes del estado mecánico de sus máquinas, se enfrentan a una regulación que parece ser más una fuente de ingresos para algunos actores del sector que una verdadera medida de seguridad.
Resultados esperados pero impactantes
El 15 de abril de 2024 fue una fecha clave para los conductores de dos y tres ruedas. Después de un año completo de medidas, los resultados del control técnico no son sorprendentes: el aumento de los rechazos en las motos es significativo. No es una sorpresa, ya que la llegada de las primeras pruebas sonoras para las motos ha alterado los hábitos. Las categorías L3, que representan el 75% del parque francés de vehículos de dos o tres ruedas, han sido las más afectadas por esta nueva regulación. Paralelamente, los scooters de dos ruedas representan el 13% y los coches sin licencia solo el 4,2%.

Las motos demasiado ruidosas en el punto de mira de los controles técnicos en 2025 © BMW
Estas nuevas pruebas de ruido han generado un aumento notable de las contra-visitas, alcanzando incluso el 3% de los casos. Dekra subraya que estas medidas, realizadas en un entorno menos controlado que en laboratorio, pueden verse influenciadas por ruidos externos. Además, es crucial que el vehículo cumpla con las normas indicadas en su certificado de matriculación, teniendo en cuenta los márgenes de tolerancia admitidos.
Los coches sin licencia en dificultades
Si bien la tasa de contra-visita de las motos sigue siendo ligeramente inferior a la de los coches, no obstante, la de los coches sin licencia es alarmante. En 2025, el 25% de los vehículos sin licencia fueron rechazados durante el control técnico. Esto plantea preguntas, especialmente cuando se considera que la edad media de este parque es de 11 años, frente a 13 años para los vehículos particulares y utilitarios ligeros combinados.
Dekra recuerda que los primeros coches sin licencia eléctricos, como el Citroën Ami puesto en circulación en 2020, pronto pasarán al control técnico. Este cambio podría reducir potencialmente los problemas de contaminación y, por lo tanto, las contra-visitas. La transformación del parque de coches sin licencia, hasta ahora mayoritariamente diésel, hacia una electrificación progresiva, podría dar un nuevo impulso a esta categoría.
Los motociclistas: entre adaptación y resistencia
Frente a estas nuevas exigencias, los motociclistas deben adaptarse. Muchos de ellos ya son conscientes de los problemas relacionados con el ruido y cuidan de sus máquinas para evitar sorpresas desagradables durante los controles. Sin embargo, el aumento de los sonómetros también plantea interrogantes sobre la gestión de estas pruebas: ¿serán realmente fiables en un entorno tan ruidoso como un garaje?
Las asociaciones de motociclistas continúan haciendo oír su voz, argumentando que la mayoría de ellos ya está bien informada sobre el estado mecánico de sus motos. No obstante, la implementación de estas nuevas normas podría llevar a una toma de conciencia generalizada sobre la importancia de un mantenimiento riguroso y una conducción responsable.
Un futuro incierto para el control técnico
Mientras Francia se embarca en una transición hacia vehículos más respetuosos con el medio ambiente, es evidente que el control técnico evoluciona en paralelo. Las nuevas regulaciones buscan no solo reducir la contaminación sonora, sino también garantizar una mayor seguridad en las carreteras.
Los motociclistas deberán ser proactivos ante estos cambios, ya que la tendencia actual parece indicar que el control técnico solo se endurecerá en los años venideros. Al final, la coexistencia armoniosa entre la pasión por la moto y el respeto por las normas será el verdadero desafío de los años venideros.


