El Rallye Monte-Carlo, famoso por sus condiciones caprichosas, ve a Oliver Solberg imponerse como un verdadero maestro en las sinuosas carreteras de los Alpes. Mientras sus compañeros de equipo en Toyota, Elfyn Evans y Sébastien Ogier, luchan por seguir su ritmo frenético, el joven sueco demuestra que el relevo está asegurado. Y en este ballet de nieve y asfalto, cada curva podría decidir el destino de esta edición 2025.
Unos comienzos brillantes para Solberg
El rally comenzó bajo auspicios delicados. La primera especial, Laborel/Chauvac-Laux-Montaux 1, puso los nervios de los pilotos a dura prueba. Con una buena parte de la carretera cubierta de nieve, los competidores tuvieron que demostrar una prudencia extrema, como un bailarín sobre un hilo. Los primeros kilómetros fueron particularmente traicioneros, obligando a los pilotos a reducir la velocidad en tramos delicados. Pero las últimas secciones, más rápidas, ofrecieron un rayo de esperanza para aquellos que habían sabido conservar sus neumáticos con clavos.
Joshua McErlean y Sami Pajari, que tuvieron un accidente el jueves, fueron los primeros en lanzarse en esta especial, dejando a Evans y Ogier entre los perseguidores. ¡Y qué sorpresa! Solberg, con un dominio impresionante, ganó esta etapa marcando una diferencia de 19 segundos sobre Thierry Neuville, su primer perseguidor. Evans y Ogier sufrieron un retraso considerable: 26 segundos y 32 segundos respectivamente. El veterano Ogier incluso rozó la salida de la carretera, un momento de miedo que recuerda a todos que el rally es un deporte tan implacable como cautivador.
Un pinchazo inesperado
La quinta especial del rally, St-Nazaire-le-Désert/La Motte-Chalancon 1, presentó condiciones más benévolas, pero no sin trampas. Mientras los pilotos partían por carreteras menos montañosas, una humedad ambiental y zonas en altitud particularmente traicioneras pusieron a prueba su agilidad. Las elecciones de neumáticos resultaron cruciales. Toyota optó por neumáticos de nieve sin clavos, mientras que Armstrong se conformó con neumáticos con clavos.
Esta elección fue beneficiosa para Evans, quien ganó su primera especial del rally con un tiempo 4 segundos y medio más rápido que Ogier. Sin embargo, el cielo se oscureció para Solberg y Katsuta, quienes ambos pincharon en la parte delantera izquierda. Solberg perdió 27 segundos preciosos, dando un respiro a Evans, quien redujo la diferencia en la general a 43 segundos. Detrás de ellos, Adrien Fourmaux logró destacar al tomar el quinto lugar frente a Armstrong, mientras que Grégoire Munster tuvo que enfrentar un pinchazo en la parte delantera derecha.
La lucha continúa
En la última especial del bucle, La-Bâtie-des-Fonts/Aspremont 1, los neumáticos con clavos eran una necesidad absoluta. Las primeras secciones, aún empapadas de nieve derretida, jugaron trucos a los pilotos que habían partido en cabeza. Pero Solberg, imperturbable, firmó un nuevo mejor tiempo con una ventaja de 8 segundos sobre Neuville y 16 segundos sobre Ogier. Desafortunadamente para Evans, perdió tiempo valioso y su retraso volvió a superar el minuto en la general.
El rally continúa con tres mismas especiales a disputarse en la tarde, prometiendo condiciones de carretera cambiantes gracias a los múltiples pasajes. Cada piloto deberá redoblar esfuerzos para evitar errores fatales.
Rallye Monte-Carlo – Clasificación tras el ES6
Al término de estas primeras etapas ricas en giros, la clasificación se mantiene ajustada. Solberg ha ampliado su ventaja sobre Evans a 1 minuto y 10 segundos, mientras que Ogier se encuentra a 1 minuto y 41 segundos. Neuville permanece justo detrás de Ogier a solo 3 segundos, listo para aprovechar la menor oportunidad. Otros pilotos como Jon Armstrong y Adrien Fourmaux luchan por afirmarse en este contexto ya muy disputado. Takamoto Katsuta y Grégoire Munster también intentan acercarse al pelotón de cabeza a pesar de las dificultades encontradas.
Mientras la competencia arde, cada curva puede ser determinante en este deporte donde la estrategia y la técnica son tan importantes como la velocidad pura.


