El nuevo Volkswagen ID.Polo se revela en 2026 con un habitáculo que combina tecnología moderna y toques de nostalgia. Entre los controles físicos recuperados y un modo retro cautivador, este urbano eléctrico se inscribe en un enfoque pragmático mientras seduce a los amantes del diseño reflexivo.
Volkswagen ID.Polo 2026, el tablero de instrumentos
El Volkswagen ID.Polo, nueva generación, no ha hecho las cosas a medias. En el corazón de su tablero de instrumentos se encuentra un monitor de 10,25 pulgadas, reemplazando así la pequeña pantalla de las primeras ID.3, ID.4 e ID.5. Es un regreso al pragmatismo después de una primera generación que jugaba la carta de la visualización proyectada en el parabrisas, una especie de espectáculo high-tech al estilo alemán.
La instrumentación digital se compone de dos ventanillas: la de la izquierda está dedicada a la velocidad, mientras que la de la derecha muestra la gestión de la energía y de la potencia. Una zona verde indica incluso la fase de regeneración durante la conducción, un pequeño guiño a aquellos que desean maximizar su autonomía.
En cuanto al infotainment, el ID.Polo se equipa con el sistema de software 6.0, con una pantalla central de 12 pulgadas no orientada hacia el conductor, sino posicionada en el centro para permitir que los pasajeros también la utilicen. Este sistema, que incluye navegación, radio DAB, Apple CarPlay y Android Auto, introduce también un modo retro intrigante, que abordaremos más adelante.
El regreso de los botones físicos en el volante es una elección acertada. A la izquierda, se encuentra la gestión de la dinámica de conducción y de los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), mientras que a la derecha se sitúa el control del infotainment. Los botones tipo piano para la climatización, ubicados en la parte inferior del tablero, añaden un toque de practicidad apreciable.
El modo retro
Entre las características más divertidas, el modo retro merece una mención especial. Este modo permite transformar la radio DAB en una auténtica radio analógica de antaño, con una línea roja desfilando sobre las frecuencias FM. Las pegatinas pueden ser cambiadas, y al seleccionar la fuente USB, una cinta musical aparece incluso en la pantalla. Un verdadero regreso al pasado que encantará a los nostálgicos.

Volkswagen ID.Polo (2026), el modo retro
Todo el sistema toma un aspecto vintage, con gráficos que recuerdan a los años 80. La instrumentación digital evoca también el diseño del primer Golf, con un velocímetro y un gestor de información que recuerdan a los antiguos sistemas de 8 bits. Una manera original de unir el pasado y el presente.
Volkswagen ID.Polo (2026), materiales y acabados
El interior del ID.Polo se basa en dos ejes fundamentales: pragmatismo y sostenibilidad. Los materiales utilizados son suaves y agradables al tacto, mientras que la parte superior del tablero recuerda a una barra de sonido. El sistema de audio Harman Kardon enriquece esta atmósfera sonora de calidad.
Las salidas de aire están astutamente dispuestas horizontalmente, y algunos elementos plásticos se inspiran en el entorno marino, un toque eco-responsable bienvenido. De hecho, la marca ha hecho un punto de honor en integrar materiales reciclados: el tejido soft-touch proviene de la empresa Sequel, que recoge plásticos abandonados en el mar para diseñar revestimientos elegantes.

Volkswagen ID.Polo (2026), el interior
Los acabados cuidados también se encuentran en las puertas delanteras y traseras, con costuras minimalistas que atestiguan una atención particular a los detalles. Los asientos son envolventes y ofrecen un confort notable, diseñados para acompañar al conductor y a los pasajeros en cada trayecto.
El panel interior de las puertas está bien organizado, con materiales suaves para el control de las ventanas y los retrovisores. La manija ha sido especialmente diseñada para un agarre agradable. El túnel central dispone de dos portavasos, de un rotador para gestionar el volumen y de un espacio para cargar el smartphone de forma inalámbrica, con una ranura que permite pasar el cable por debajo para mantener el interior ordenado. Dos tomas USB-C completan este equipamiento práctico.



























Volkswagen ID.Polo (2026), habitabilidad y maletero
El acceso a bordo se facilita por un diseño bien pensado, y el espacio en la parte trasera se revela generoso. Los pasajeros disfrutarán de un buen espacio para la cabeza así como para las piernas, incluso para una persona que mide 1,70 m. Con aproximadamente 15 cm de espacio adicional para la cabeza, hay suficiente para acomodarse cómodamente.
La plataforma MEB+ ha sido un elemento clave en este diseño, permitiendo albergar dos tamaños de batería mientras se mantiene un piso bajo. Esto se traduce en un ángulo de las rodillas poco pronunciado. Los pasajeros traseros no son olvidados, con dos tomas USB-C y un soporte para smartphone vertical. Los bolsillos de las puertas son espaciosos y bien revestidos, ofreciendo un espacio de almacenamiento apreciable.

Volkswagen ID.Polo (2026), el interior

Volkswagen ID.Polo (2026), el interior
Foto De : Volkswagen
El maletero muestra una capacidad de 435 litros, ampliable a 1.243 litros cuando los asientos están abatidos. Una cifra superior a la de la Golf, a pesar del tamaño compacto del Polo, que mide solo 4,05 m de largo.
La gestión del maletero es modular gracias a un respaldo trasero repartido en configuración 60-40 (o más bien 65-35). Ganchos y una luz de cortesía facilitan el uso diario. La profundidad del maletero es impresionante, fruto de la evolución de la plataforma MEB+, que ha permitido optimizar el espacio al colocar el motor en la parte delantera mientras se mantiene un eje trasero con brazos interconectados.


