Decenas de vehículos eléctricos modernos han sido sometidos a una prueba de resistencia a temperaturas gélidas en Mongolia. Esta prueba, la más ambiciosa jamás realizada, revela las verdades ocultas detrás de las promesas de autonomía de los fabricantes.
Una Prueba Invernal de Envergadura
La mayor prueba invernal de vehículos eléctricos acaba de concluir en China, y los resultados son contundentes: el frío extremo castiga severamente la autonomía. Realizada por Autohome, el medio automotriz más influyente del país, esta prueba vio pasar por las ruedas de aproximadamente 67 modelos eléctricos e híbridos una serie de condiciones rigurosas en Yakeshi, en Mongolia interior. Alrededor de 100 expertos automotrices han examinado cada vehículo para evaluar su autonomía, su rendimiento de carga, su comportamiento en superficies heladas, así como su capacidad de aceleración y seguridad.

En general, los vehículos eléctricos chinos han dominado ampliamente la clasificación, relegando incluso a la Tesla Model Y y la Model 3 a posiciones secundarias. Sin embargo, estas últimas lograron colarse en el top diez en cuanto a mantenimiento de la autonomía, a pesar de temperaturas que variaban entre -10 y -30 grados Celsius.
Un Frío Mortal para la Autonomía
La realidad es que las baterías de los vehículos eléctricos no están realmente en su mejor momento a temperaturas tan bajas. Deben hacer un esfuerzo considerable para mantenerse a una temperatura operativa, lo que conlleva una reducción significativa de la autonomía. Los sistemas de gestión térmica, aunque sofisticados, no pueden compensar completamente las limitaciones inherentes de la química de iones de litio. En resumen, una parte de la energía preciosa debe ser utilizada para calentar la batería en lugar de hacer avanzar el coche.
Una Autonomía Reducida: Un Hecho Esperado
Uno de los principales objetivos de este estudio era determinar cuánta autonomía los vehículos podían conservar en condiciones extremas en comparación con las cifras anunciadas por los fabricantes. El resultado es contundente: la mayoría de los vehículos han perdido más de la mitad de su autonomía reivindicada, un resultado que no ha sorprendido realmente a los especialistas.
Las bajas temperaturas aumentan la viscosidad del electrolito dentro de las baterías de iones de litio, provocando una resistencia interna que ralentiza el flujo de iones. Esto significa que la batería debe trabajar más duro para hacer avanzar el vehículo, aumentando así su consumo de energía. Paralelamente, se deben utilizar sistemas de calefacción para mantener la batería a una temperatura adecuada.
También es crucial notar que la metodología empleada aquí difiere de las pruebas de autonomía habituales realizadas a velocidad constante en autopista. Las pruebas se realizaron a aproximadamente 70-80 km/h, más en línea con las velocidades de conducción comunes en China. Sin embargo, las condiciones climáticas extremas pusieron a prueba las baterías, sin importar la velocidad.
Los Ganadores de la Clasificación
Finalmente, son las berlinas las que se desempeñan mejor, gracias a su aerodinámica y su peso reducido. La Xpeng P7 ha triunfado al recorrer 366,7 km con una carga completa, conservando cerca del 53,9 % de su autonomía CLTC de 680 km. La Yangwang U7 y la Zeekr 001 siguen con un 51,8 % y un 49,6 % de su autonomía inicial, respectivamente.
En el extremo opuesto, la Tesla Model 3 y la Nissan N7 completan el top cinco, conservando aproximadamente un 48 % y un 47,4 % de su autonomía anunciada. Es interesante notar que la nueva Mercedes-Benz CLA ha fracasado en gran medida en conservar su autonomía CLTC de 866 km, manteniendo solo un 37 % durante las pruebas. Esto es aún más decepcionante dado que forma parte de los modelos más modernos y sofisticados del mercado.
Un Entorno de Prueba Poco Convencional
No obstante, cuidado con sacar conclusiones apresuradas sobre la disminución de la autonomía: el clima difícil de Mongolia, asociado a las superficies no pavimentadas y la necesidad de mantener una temperatura confortable en el habitáculo, ha influido en los resultados. Además, la Tesla Model Y L y su versión estándar se clasificaron respectivamente en 29 y 31, conservando aproximadamente un 35,2 % y un 36,1 % de su autonomía reivindicada. Este resultado es respetable frente a las actuaciones de los SUV chinos que han superado a las Tesla.

También es revelador examinar el consumo de energía por 100 kilómetros. En esta categoría, los pequeños vehículos eléctricos han superado a sus homólogos más pesados. Los BYD Seagull y Geely Xingyuan han mostrado un consumo de 23,5 kilovatios-hora para recorrer 100 km, seguidos por el BYD Seal 06, el Wuling Bingo S y la Tesla Model 3, todos alrededor de 24,9 kWh. Estas actuaciones son impresionantes considerando las difíciles condiciones encontradas durante la prueba.
Balance y Perspectivas
Al final, aunque los vehículos eléctricos chinos han demostrado ser particularmente eficientes, sigue siendo evidente que la Tesla Model 3 sigue siendo uno de los modelos más eficientes del mundo. En resumen, esta prueba invernal destaca la importancia de adaptar las expectativas en cuanto a autonomía frente a los caprichos del clima. Si bien estos vehículos modernos están diseñados para enfrentar el frío, muestran que la tecnología aún tiene avances por realizar para garantizar un rendimiento óptimo en todas las circunstancias.



