El 1 de enero de 2027, una revolución silenciosa se instalará en nuestras calles. Con la nueva obligación inscrita en la ley LOM, el estacionamiento a menos de 5 metros de los pasos peatonales será prohibido. Una medida que busca hacer nuestras ciudades más seguras, pero que podría agravar la vida cotidiana de los automovilistas. ¡Prepárense para que sus plazas de aparcamiento se conviertan en un recuerdo lejano!
Una prohibición sin apelación
A partir de 2027, la danza de los coches aparcados en la parte delantera de los pasos peatonales llegará a su fin. Para ser más precisos, todo estacionamiento motorizado – y esto incluye, por supuesto, motos, scooters y otros vehículos – estará prohibido en los 5 metros en la parte delantera de los pasos para peatones. Imaginen un mundo donde estos espacios, antes conquistados por los coches, se convierten en desiertos, como un viejo vestigio de un tiempo pasado. Una hermosa manera de despejar el camino para aceras más libres y una visibilidad aumentada para los peatones.

Cada vez menos espacio dejado para el coche… © Yayimages
Multas saladas pero sin puntos menos
No crean que esta nueva legislación es una simple recomendación. Los municipios deberán cumplir con esta regla e instalar señales para informar a los conductores de esta prohibición. ¿Y para los infractores? Caerán bajo el artículo R417-11 del Código de la carretera por estacionamiento muy molesto, con una multa fijada en 135 € (reducida a 90 € en caso de pronto pago). No habrá retirada de puntos, pero sí una dolorosa adición que se sumará al presupuesto ya ajustado de los automovilistas.
Lugares transformados en oasis urbanos
Las plazas de aparcamiento abandonadas por los coches no serán dejadas en el abandono. Al contrario, deberían convertirse en verdaderos jardines urbanos, ofreciendo un refugio para las bicicletas y permitiendo una transformación vegetal de los espacios. Así, podrían surgir bulevares florecidos, aportando un toque de verdor bienvenido en el grisáceo hormigón de nuestras ciudades. Una hermosa manera de reconciliar la movilidad suave con la naturaleza.

Fin de las plazas de estacionamiento disponibles en superficie en la parte delantera de los pasos peatonales. © Yayimages
Un desafío financiero para los municipios
Sin embargo, detrás de esta noble intención se esconde una realidad más oscura. Los municipios deberán soportar el costo de esta nueva regulación, una carga que podría convertirse rápidamente en un dolor de cabeza logístico y financiero. En ciudades ya saturadas por la falta de plazas de aparcamiento, esta medida podría exacerbar las tensiones entre conductores, haciendo que la búsqueda de un espacio libre sea tan penosa como una caza del tesoro sin mapa.
La seguridad ante todo
Finalmente, no olvidemos que esta medida busca ante todo aumentar la seguridad de los peatones. En 2024, 456 peatones perdieron la vida en accidentes de tráfico. Trágicamente, se ha demostrado que 7 de cada 10 de estos dramas son causados por una mala visibilidad provocada por vehículos mal aparcados. La ley LOM no solo impone prohibiciones: busca salvar vidas al ofrecer a los peatones un espacio seguro a su alrededor.
Entonces, ¿qué piensan? ¿La fin del estacionamiento salvaje marca el comienzo de una nueva era para nuestras ciudades? Una cosa es segura: las reglas están cambiando, y habrá que acostumbrarse a ello.


