Los primeros días de las pruebas oficiales de MotoGP en Malasia parecían prometedores, pero la realidad rápidamente apagó las ambiciones de Yamaha. Entre caídas y fallos técnicos, la atmósfera dentro del equipo de Iwata se ha vuelto pesada. El espectro de una temporada difícil podría estar asomando en el horizonte.
Un Comienzo Caótico para Quartararo
El martes, mientras el sol brillaba intensamente en el circuito de Sepang, Fabio Quartararo experimentó una espectacular caída en la curva 5. ¿El resultado? Una fractura en un dedo que le obligó a finalizar su participación en las pruebas. Esta no es solo una lesión menor, sino una seria alerta para el piloto francés que tenía objetivos claros para esta temporada.
Antes de guardar su casco, Quartararo intentó regresar a la pista, a pesar del dolor, la hinchazón y el sangrado de su dedo lesionado. Sin embargo, el destino tenía otros planes: su Yamaha decidió detenerse de golpe en la curva 2, víctima de un fallo inesperado del motor.
Problemas Técnicos Preocupantes
Este fallo concierne específicamente al nuevo motor V4 que Yamaha decidió adoptar desde el año pasado, marcando un punto de inflexión tras años de lealtad a los motores de cuatro cilindros en línea. Pero este cambio, que se suponía iba a traer un impulso en competitividad, parece ya mostrar debilidades notables según el propio Quartararo.
Los técnicos de Yamaha se movilizaron de inmediato para diagnosticar la naturaleza de este fallo. Sin embargo, la búsqueda de soluciones no ha dado resultados fructíferos. La situación alcanzó tal nivel de urgencia que llevó a la suspensión de toda actividad en pista hasta que se encuentre una respuesta clara. Como resultado, ninguna Yamaha pudo rodar a la mañana siguiente, dejando al equipo en la incertidumbre.
Un Pit Desierto y Pilotos Espectadores
Mientras la competencia continuaba dando vueltas en el sofocante calor de Sepang, los compañeros de equipo de Quartararo, como Álex Rins, así como los pilotos de Pramac como Jack Miller y Toprak Razgatlioglu, permanecieron en un stand by. A veces se les veía al borde de la pista, observando con cierta preocupación cómo sus rivales se ocupaban en la pista.
«Todavía estamos tratando de entender qué causó el problema que afectó a Fabio ayer por la tarde», dijo Massimo Meregalli, director del equipo Yamaha, a Motorsport.com. Una declaración que resuena como una letanía de preocupación dentro del equipo.
La Seguridad Primero
Meregalli enfatiza que la seguridad de los pilotos es primordial. «Si podemos entender el origen del problema, volveremos a salir, ya sea hoy o mañana. Estamos esperando la luz verde», añade. También niega cualquier vínculo entre la caída de Quartararo y el fallo que ocurrió después. Dicho esto, la duda permanece omnipresente.

Las Yamahas permanecen atascadas en el pit, simbolizando las incertidumbres que pesan sobre el equipo.
Pruebas Manchadas pero No Perdidas
Meregalli también minimiza el impacto de este incidente en la evaluación general de las pruebas. Destaca la importancia de las sesiones anteriores, durante las cuales el equipo ya había podido completar una parte significativa de su programa. «Para dar un porcentaje, diría que completamos el 80% del programa que teníamos planeado. Tenemos la base de la moto», especifica.
Agrega que Toprak es el único piloto que aún no ha podido probar su equipo como parte de este programa. Para los demás, el equipo era el mismo, pero la confianza se ve afectada por estos incidentes.
Un Regreso Necesario e Inminente para Quartararo
Fabio Quartararo, por su parte, dejó Malasia apresuradamente para regresar a Europa. Debe someterse a exámenes médicos en Barcelona para establecer una hoja de ruta destinada a optimizar su recuperación antes de la próxima prueba en Tailandia, programada en poco más de dos semanas. La presión es alta, y cada minuto cuenta para que regrese en las mejores condiciones.


