A la luz de una temporada 2026 que se presenta tan incierta como emocionante, la cuestión del futuro de Max Verstappen en Red Bull se plantea. Mientras que el neerlandés estuvo a punto de lograr un increíble giro de situación en 2025, su estatus dentro del equipo suscita debates. ¿Se ha vuelto demasiado poderoso para ser simplemente un piloto, o sigue siendo un activo valioso en el seno de la escudería austriaca?
Una temporada 2025 espectacular
El final de la temporada 2025 estuvo a punto de ver a Max Verstappen concretar un increíble giro de situación. En un momento dado, el neerlandés contaba con 104 puntos de desventaja en la cabeza de la clasificación, pero finalmente terminó la campaña a dos unidades del campeón del mundo, Lando Norris. Un verdadero logro, casi digno de una película de acción donde el héroe regresa in extremis para salvar la situación.
Este último tercio de la temporada estuvo marcado por la impresionante recuperación de Red Bull. Gracias a evoluciones técnicas que llevaron a la RB21 al mismo nivel que la McLaren MCL39, y a la aplicación de los métodos de gestión de Laurent Mekies, el equipo logró revitalizar su enfoque. Verstappen, por su parte, supo estar presente en el momento adecuado para cosechar los frutos de este esfuerzo colectivo.
El «síndrome del segundo asiento» y la dependencia de Verstappen
En el implacable universo de la Fórmula 1, parece que se está dibujando un «síndrome del segundo asiento Red Bull». Los compañeros de equipo del neerlandés parecen a menudo ahogados por las dificultades y luchan por florecer a su sombra. Esto plantea una cuestión crucial: ¿existe una «dependencia Verstappen» dentro de la escudería? En otras palabras, ¿podría Red Bull encontrarse en dificultades si el campeón decidiera tomar otro rumbo?
Mientras todos abordan 2026 con una regulación completamente revisada y una incertidumbre sobre la capacidad de Red Bull para mantenerse en la cima, la cuestión de la fidelidad de Verstappen se impone. ¿Cómo puede el equipo esperar conservar a un cuádruple campeón del mundo en tales condiciones?
Declaraciones tranquilizadoras, pero dudas persistentes
Oliver Mintzlaff, el jefe de Red Bull, no tardó en responder a estas interrogantes. «Lo que es importante decir es que no temo ninguna cláusula de rendimiento en su contrato», declaró a De Telegraaf. Según él, lo que realmente importa para un atleta es sentir que su equipo lucha a fondo por él. «Creo que Max está impresionado por la forma en que los resultados y el ambiente dentro del equipo han evolucionado este año.»
Mintzlaff va más allá al afirmar: «Por supuesto, Max siempre quiere ganar y tener el mejor coche posible, pero ese también es nuestro objetivo. Mientras Max sienta que estamos trabajando en ello y que hacemos todo lo posible, creo que nos seguirá siendo fiel.» Una declaración que, bajo un barniz de optimismo, oculta una realidad más compleja.
Verstappen: ¿un piloto libre o un hombre bajo presión?
Llegado tarde al programa junior de Red Bull, Verstappen se ha convertido en un pilar de la escudería desde 2016. Ha ganado cuatro títulos mundiales con ella, pero también disfruta de una libertad poco común, incluida la de correr fuera del campeonato. Pero, ¿sería también libre en otro lugar? Mintzlaff se muestra cauteloso: «No puedo hablar en nombre de otros equipos.»
Según él, Verstappen es lo suficientemente maduro como para expresar sus deseos. «Cuando hablo con él, entiendo que su objetivo es terminar su carrera con nosotros.» Pero entonces, ¿qué hacer si Red Bull no logra mantener su estatus de equipo ganador? La respuesta sigue siendo difusa, y el propio Mintzlaff admite que 2026 podría ser un punto de inflexión: «Nadie lo sabe, tal vez seamos el segundo o el tercer equipo.»
La cuestión del poder en Red Bull

Max Verstappen (Red Bull)
Interrogado sobre la idea de que Verstappen podría ser considerado ahora como el «jefe» en Red Bull, Mintzlaff rápidamente puso las cosas en claro: «Es absurdo. Puedo decirte que todos los acuerdos son claros y que nunca me ha presentado la más mínima solicitud.» Para él, Max es ante todo un piloto excepcional, pero no una diva que dicte su ley.
«Pero en nuestro equipo, solo hay un jefe, y es esa famosa lata que vendemos.» Una imagen que resume perfectamente la dinámica dentro del equipo. Mintzlaff está convencido de que Verstappen continuará su carrera en Red Bull: «Si algún día deja las carreras –espero que no sea demasiado pronto–, espero que se quede con nosotros en otra función.»
Para concluir, lo que es seguro es que Verstappen sigue siendo un activo invaluable para Red Bull. Su saber hacer y su sensación única al volante son cualidades raras que podrían convertirlo en un futuro consultor o ingeniero, si algún día decide abandonar la pista.


